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QUERIDA MARIANGELES
27 diciembre 2018 (3 años)



Querida Mariangeles,

soy consciente de que te escribo esta carta no sólo en mi nombre sino en el de tantas y tantas mujeres que se emocionan al pensar en ti.

Recordarás que hace un año ya tenías marcados en tu calendario los días en torno a San José para asistirnos en casa. Si, en casa. Yo había planeado en mi mente dar a luz a mi tercera hija en mi casa, ayudada por tu presencia y tu experiencia. Pero Dios sabrá porqué aquello no sucedió. A cambio, a mi me regaló la experiencia más contradictoria de mi vida y se que a ti te hizo de nuevo madre, protectora, amorosa, guía. Así te sentí yo y así te sintió Lina a través de mi. Jamás olvidaré aquel abrazo en el que nos fundimos al volvernos a ver. Lloré y lloré. Nos separamos y me miraste con una mirada llena de amor inmenso. Me secaste las lágrimas con tus manos y acogiste mi dolor en tu corazón. Y aún hoy, vuelvo a llorar al recordarlo.

Cada día de aquellos meses estuviste a mi lado. Me dabas amor, cariño, fuerza y mensajes de aliento para ayudar a Lina a crecer fuerte en medio de su fragilidad. Una fragilidad diminuta en aquel espacio sideral que tenía una atmósfera azul, olor a oxígeno, música estridente y, valientes y sabias habitantes que lo convertían en esa posada bella y acogedora en la que yo quería estar. Me enganché. No podía salir de allí. El color, el olor, el sonido y el calor humano me daban seguridad. Cuando mimaban a mi pequeña Lina me mimaban a mi también. La UCI era ese cálido hogar donde yo quería acunar a mi diminuto bebé. 

A día de hoy, cada dolor, cada lágrima y cada sonrisa las recuerdo con paz. Lina pudo crecer y yo he podido superar, madurar y querer aquello que vivimos gracias, en gran medida, a tu abrazo. En medio de las adversidades es cuando más nos acordamos de Dios. Hoy hace un año de aquel 27 de diciembre, no hay adversidades pero me acuerdo de Dios para darle gracias por tener a mi pequeña en brazos y por todas las relaciones de amor humano que supuso aquel nacimiento.

Gracias, a ti.

Feliz día de cumpleaños Lina, te quiero.