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NOVIEMBRE
7 noviembre 2018 (3 años)


El día y la noche son casi iguales en el tiempo. Los intensos colores del verano han madurado y tanto rojos como verdes se han transformado en naranjas, ocres y marrones. La naturaleza no muere sino que se prepara para descansar el frío invierno y volver a despertar en primavera. Adoro el mes de noviembre... el máximo apogeo del otoño. La luz fría, la humedad y el olor de la lluvia, la música de los cencerros en los campos, el baile de las hojas secas mecidas por el viento, recoger manzanas del árbol, hacer mermelada de moras, preparar bizcocho con el calor del horno y pintar... pintar con nuestras queridas acuarelas. Este mes es muy especial para nosotros. Estamos cultivando algo que, si Dios quiere, florecerá en la dulce primavera. Poquito a poco, con paso seguro y firme, con gran trabajo y una enorme ilusión. Tenemos tiempo para prepararnos.


Nuestro verano ha sido fructífero. Hemos respirado paz y aire de nuestras montañas por doquier. Queda lejos la luminosa estación pero sabemos que nos ha cambiado por completo. Luchamos por estar los cinco juntos, cada uno según sus posibilidades, y lo conseguimos. Somos una familia fuerte, con profundas raíces, con corazones inmensos, creyentes y soñadores.