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LA ENTREGA
3 septiembre 2016 (10 meses)


Una grúa. Este ha sido mi regalo simbólico por tu tercer cumpleaños. Una grúa grande que remolca a un coche pequeñito. Yo quiero ser para ti ese coche pequeñito. Llévame a donde quieras ir, yo te sigo. O mejor remólcame tú, Elías, que eres fuerte, enérgico, seguro y naciste sabiendo conducir. Yo voy detrás, de puntillas, con el motor apagado para no hacer ruido. Con los ojos cerrados porque son los tuyos los que me guían.

Observo la grúa... Redondeada, de color suave, mate… No quiero sacarte brillo, no quiero pulirte ni pintarte, tampoco usarte para jugar, experimentar o explorar porque eso te corresponde a ti. Sólo quiero acariciarte en silencio.

Y me doy cuenta, ahora. Y te lo cuento ahora, después de tres años junto a ti. Cada persona es única pero todas las personas necesitamos lo mismo: amor. Y cada hijo o hija necesita lo mismo para crecer feliz: amor maternal incondicional o entregaReconozco que me ha costado descubrirla. He llegado a acariciarla con la punta de los dedos, he llegado a susurrarla en tus oídos pero es tan fina y delicada, es tan tenue que fácilmente se me escapa. He leído, escuchado y dialogado sobre ella pero para reencontrarla tengo que desnudarme una y otra vez. 

Quiero darte a luz cada noche y tener un reencuentro mamífero, natural, íntimo contigo cada mañana. Quiero enamorarme de ti cada instante porque cada instante es una primera vez. Hoy, al despertar, ha sido la primera vez que me has sonreído con tres años.

Te quiero Elías. Feliz día de cumpleaños.