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CÓMO EXPLICAR A TUS HIJOS LA DISCAPACIDAD
11 enero 2017 (15 meses)


El mes pasado estuvimos en la fiesta de Navidad de AIDIMO Asociación para la investigación en la discapacidad motriz. Presenciamos una exhibición de Kárate que nos dejó boquiabiertos: niños y niñas de diferentes edades y capacidades nos deleitaron con una serie de katas en grupo, ¡magnífico!

Durante el encuentro, Elías me preguntó en varias ocasiones por la discapacidad. Hace poco tiempo leí sobre cómo nuestra actitud hacia la discapacidad y la manera en que se la expliquemos a nuestros hijos tendrá efectos importantísimos en su manera de ver las diferencias humanas. 

Inspirada en palabras de Analia Infante, escritora y madre de un niño con una Condición del Espectro del Autismo, creo que tuve clara mi actitud a la hora de responder a Elías. Me parece que es lo más normal del mundo que nuestros hijos nos pregunten <<¿qué le pasa a ese niño?, ¿por qué no habla? o ¿por qué no camina?>> y nosotros debemos de ser honestos y responder de manera positiva y calmada: <<no se exactamente la razón, probablemente sus piernas no le hacen caso cuando quiere caminar, tal vez le pasó algo que no permite que se comuniquen>>. 

Lo más maravilloso es que cuanto más claro les hablemos, más fácil será para ellos comprenderlo y así cualquier indicio de miedo o desconcierto ante la discapacidad desaparecerá. 

Recordé también la idea de <<no dramatizar>>. No contar historias tristes o trágicas cuando nuestros hijos nos pregunten sobre un niño con discapacidad. Es mejor que expliquemos con claridad lo que pasa (o lo que intuimos que puede pasar) y que luego terminemos con un <<pero no pasa nada, el mundo está lleno de personas diferentes>>. Esto es vital, no sólo para que nuestros hijos entiendan la discapacidad como algo que simplemente existe, sino para que comprendan que hay muchas personas diferentes con las que se encontrarán en su vida y que ellos mismos serán diferentes de otros en algún aspecto. Esto les ayudará a crecer con más seguridad en sí mismos, con menos prejuicios y más felices. 

Algunas ideas...:

- Preguntar antes de ayudar. Enseñar a preguntar primero porque así enseñamos a mirar al otro como una persona autónoma, que puede tomar decisiones y a tratarlo con respeto.

- Un niño con discapacidad quiere lo mismo que nuestros hijos, quiere aprender, divertirse, jugar y ser feliz. Por ello enseñemos a nuestros hijos a regalar sonrisas, enseñémosles a que se acerquen a niños con discapacidad para hablar con ellos, invitarlos a jugar... Dejémoslos experimentar que, aún con las diferencias, pueden encontrar la manera de convivir con sus semejantes. Fomentemos la inclusión.

El mensaje ha de ser claro: a un niño con discapacidad le puede costar más trabajo hacer ciertas cosas pero es un niño abierto y feliz.